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miércoles, 9 de febrero de 2011

EL SOBREVIVIENTE DE JOSE LEON SUAREZ DECLARO QUE FUE HERIDO POR LA POLICIA - Balas que llegaron de la Bonaerense

En el lugar de los asesinatos de los dos jóvenes fueron instalados monolitos en su memoria y en reclamo de justicia.
Imagen: Leandro Teysseire

EL SOBREVIVIENTE DE JOSE LEON SUAREZ DECLARO QUE FUE HERIDO POR LA POLICIA

Balas que llegaron de la Bonaerense

Aunque sigue internado en estado grave, Joaquín Romero les contó a los fiscales que fue atacado por la policía. También señaló que hubo “transas” que les dispararon a los efectivos. Cinco bonaerenses fueron citados a declarar como testigos.

Por Carlos Rodríguez

Cinco de los dieciséis policías que fueron desafectados del servicio activo por su participación en los sucesos del jueves pasado en José León Suárez fueron citados a prestar declaración testimonial por la fiscalía de San Martín a cargo de la investigación. Se trata de los uniformados que, de acuerdo con la información reunida en el expediente, sólo dispararon con postas de goma. Una fuente allegada al caso le explicó a Página/12 que entre los citados no figura –por ahora– el primero de los policías que fue separado de la fuerza, luego de que admitiera que ese día usó perdigones de plomo. Los fiscales tienen probado que los dos chicos fallecidos, Franco Almirón, de 16 años, y Mauricio Arce Ramos, de 17, murieron por las heridas que le produjeron postas de plomo disparadas con escopetas 12.70, de uso habitual entre los policías bonaerenses. Por otra parte, los fiscales le tomaron declaración, en el hospital donde sigue internado, a Joaquín Romero, de 19, el joven que resultó herido durante los sucesos. Romero aseguró que fue atacado a balazos “por la policía”, a la vez que admitió que algunos civiles, a los que señaló como “transas” (narcos) del barrio, “hicieron disparos contra los policías”.

Lo que buscan los fiscales, con la citación de los cinco policías, es ampliar el panorama que tienen sobre cómo se desarrollaron los hechos, el jueves pasado, a partir del descarrilamiento de un tren de la empresa Nuevo Central Argentino (NCA). Los fiscales piensan citar, como testigos, sólo a los policías que ese día dispararon con postas de goma. Los otros once siguen en la mira de la Justicia porque, si usaron balas “de guerra” (plomo), podrían estar involucrados en el delito de doble homicidio e intento de homicidio del tercer joven.

Por lo tanto, no podrían ser citados como testigos, cuando tienen obligación legal de decir verdad, si después pueden llegar a estar entre los que tengan que prestar declaración indagatoria como imputados, situación en la cual –por ley– no están obligados a hacer ninguna manifestación que pueda ser usada en su contra. Si bien todavía resta realizar pericias balísticas para determinar de qué arma salieron las balas que mataron a Arce Ramos y a Almirón, además de herir de gravedad a Romero, está probado que los dos chicos fallecidos tenían en el cuerpo perdigones de escopeta 12.70, similares a las que usa la policía.

Uno de los chicos tiene ocho heridas de bala, aunque bien podría ser, según fuentes consultadas por este diario, que se tratara “de un solo disparo hecho con cartuchos de plomo de una escopeta 12.70. Hay que tener en cuenta que cada una de esas postas de plomo puede producir una herida similar a la que produce la bala de una pistola 9 milímetros”. Los fiscales están tratando de determinar cuál fue el grado de la agresión –con armas de fuego– que habrían sufrido los policías y cuál fue el grado que alcanzó la represión, teniendo en cuenta que las tres víctimas no tenían armas y tampoco participaron del supuesto intento de robo al tren. La empresa NCA y el ministro de Seguridad y Justicia bonaerense, Ricardo Casal, aseguran que hubo un “plan organizado por una banda” para hacer descarrilar el tren y robar las mercaderías que había en los containers. La versión no ha sido confirmada por los fiscales y las primeras informaciones indicarían que no se trató de un hecho intencional sino de un accidente. En cuanto al supuesto robo, la fiscalía adelantó que en el único container que fue abierto había elementos de escaso valor.

María Juana, abuela de Mauricio Arce Ramos, uno de los chicos asesinados, se reunió ayer –junto con otros familiares de víctimas– con el jefe de la Policía Bonaerense, Juan Carlos Paggi; con el subsecretario de Política Criminal e Investigaciones Judiciales de la provincia, César Albarracín, y con el titular del Centro de Protección de los Derechos de las Víctimas, Alberto Palacio.

“Ellos me dijeron que los dieciséis policías que tiraron ya fueron echados de la fuerza, pero eso no garantiza nada. Nosotros queremos que estén presos porque asesinaron a mi nieto y al otro chico. Queremos que haya justicia y que cuiden de la policía a los otros chicos del barrio, que siempre son reprimidos y golpeados cuando van a trabajar al Ceamse”, dijo la mujer, en alusión al basurero donde van a buscar cartones y otros elementos con cuya venta posterior pueden reunir dinero para sobrevivir.

“Acá todos los pibes son reprimidos por la policía, por los mismos que están en esa madriguera”, en alusión a la comisaría cuarta de José León Suárez, denunció María Juana, quien propuso una solución para que nunca más haya problemas con los trenes de carga que pasan cerca del barrio De la Cárcova, en José León Suárez. “Le propusimos que cierren el paso a las vías con alambrados o con un muro y que construyan un puente para que la gente pueda pasar para el otro lado, sin necesidad de cruzar las vías”.

La abuela de una de las víctimas explicó que Paggi y los funcionarios del gobierno bonaerense “dijeron que sí, que están de acuerdo, pero siempre hacen las mismas promesas y después no cumplen con nada”. Noemí Gallardo, tía del chico Joaquín Romero, aseguró que su sobrino “sigue internado y con respirador artificial, aunque ayer estuvo hablando, es un pibe trabajador que el jueves iba a cartonear para ayudar a darles de comer a sus cinco hermanitos. Mi sobrino no es un chorro y la policía lo atacó como si fuera un perro. Le pegaron tres tiros por la espalda. Además de sus hermanos, él tiene pareja y la chica está embarazada”.

Noemí Gallardo tuvo una fuerte intervención, luego del acto en el cual quedó inaugurado el monolito que recuerda a los dos chicos asesinados. “Está muy bien que los políticos vengan a apoyarnos en ese momento, pero está mucho mejor que se dejen de hacer promesas y que tomen medidas urgentes porque a nuestros chicos los siguen matando. Acá la única salida que tienen los jóvenes es ir a cartonear al Ceamse. Lo que necesitan los chicos es trabajo. Basta de falsas promesas.” Todos los políticos presentes asintieron con la cabeza y aplaudieron las palabras de Noemí.

Otro que estaba muy dolorido, y enojado, era Juan Ramos, el abuelo de Mauricio: “Los diarios andan diciendo que fue una banda la que hizo descarrilar al tren, pero es mentira. Acá la que hizo el desastre fue la policía, que disparó contra los chicos desde la vía. Todos los vimos disparar, todos vimos cómo cayeron los chicos. Acá hay que hacer justicia, porque esto fue una masacre”. De la marcha participó Elena Carranza, que estaba por cumplir 12 años cuando asesinaron a su padre, Nicolás Carranza, el 9 de junio de 1956, en los basurales de José León Suárez. “El de ahora fue un fusilamiento igual al que denunció Rodolfo Walsh” en el libro Operación Masacre, le comentó Elena a este diario.

http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-162028-2011-02-09.html

Enlaces

-Dolor y reclamo

miércoles, 2 de febrero de 2011

UN FALLO JUDICIAL DEMUESTRA QUE LA BONAERENSE HABIA ARMADO UNA CAUSA A QUIEN LA DENUNCIABA - La mejor prueba es la falta de pruebas

La comisaría 6ª, brazo investigador de la Justicia, detiene a un adolescente por el asalto al comerciante.
Imagen: Gentileza diario El Dia


UN FALLO JUDICIAL DEMUESTRA QUE LA BONAERENSE HABIA ARMADO UNA CAUSA A QUIEN LA DENUNCIABA

La mejor prueba es la falta de pruebas

Un adolescente había denunciado a la comisaría 6ª de Tolosa por torturas. Tres meses después lo acusaron de balear a un comerciante en un asalto. Ahora el joven fue liberado por falta de pruebas. Es la misma comisaría que interviene en el caso Esquivel.

Por Horacio Cecchi

Como había anticipado este diario hace poco más de diez días, acusar por un crimen es un buen método para neutralizar a un denunciante. Esto, que en cualquier film resultaría un guión previsible, en la vida real aparece increíble y si se trata de un adolescente con el sayo de delincuente, creer en que el acusado es la víctima se torna prácticamente inadmisible. El adolescente en cuestión, que había denunciado en octubre pasado haber sido torturado en la comisaría 6ª de Tolosa, La Plata, fue acusado de balear a un comerciante durante un asalto ocurrido el 3 de enero. La versión que lo ubicó en primerísimo lugar (como acusado del asalto) fue de la misma comisaría 6ª que, por esos raros efectos de la construcción mediática, quedó instalada como víctima. El adolescente, por recomendación de su defensor, se presentó y quedó detenido. El 8 de enero, este diario dio cuenta del cambio de roles ocurrido. Casi veinte días más tarde, el fiscal que investigaba el asalto dejó en libertad al joven por falta de mérito, lo que es decir ausencia de pruebas. Lejos del sánscrito jurídico, la ausencia de pruebas apunta a que la causa fue armada por la Bonaerense. Habrá que esperar si la Justicia ahora avanza tan rápidamente en las dos causas remanentes: la denuncia por torturas y una que automáticamente debería haber abierto, la del fraguado de causas.

El caso, valga decir, quedó sumergido bajo la polémica cíclica sobre la baja de la edad de punibilidad de los adolescentes marginados, desatada tras el asesinato del vecino Fabián Esquivel. Tan sumergido quedó bajo el clamor de una parte de la sociedad, que no dio para enterarse de que ambos casos tenían dos denominadores en común: adolescentes acusados y detenidos, y una misma comisaría, la 6ª de Tolosa, como brazo ejecutor de la Justicia, esto es, curiosa aportadora de pruebas que, por ahora en un caso, ya quedó demostrado que no existen.

El adolescente denunciante había denunciado a principios de octubre, que el día 5 de ese mes había sido prácticamente secuestrado por uniformados de la comisaría 6ª, que lo arrancaron de la casa de un amigo y lo trasladaron a la misma seccional. En la vereda, esposado, lo molieron a patadas entre los uniformados de cuatro patrulleros, unos ocho policías, que ya se habían amontonado para investigar sobre quién se trataba esta vez. Después, en su denuncia, el joven dijo que lo llevaron hacia el río, donde lo amenazaron de muerte para luego trasladarlo a la comisaría. Allí, según su denuncia, lo patearon entre 15 y 20 uniformados. “Uno me saca el cinturón y me da cintazos con la hebilla en mi espalda. Me salía sangre del oído y la boca, después me sientan en una silla fuera del calabozo, con las manos esposadas atrás, me ponen una bolsa en la cabeza, me quieren asfixiar, me golpean con las culatas, durante más o menos una hora. Me sacaban y me ponían la bolsa. Como no quería firmar el papel de resistencia a la autoridad (porque claro, a esa hora, ya se comprendía que la detención debía tener alguna argumentación oficial) me metieron la cabeza en un tanque de agua podrida. Y así durante media hora hasta que firmé.”

El recorrido no terminó allí. A la noche, después de amenazarlo con la verosimilitud que tiene una amenaza de un representante del Estado, armado, y con el poder de devolverlo al mismo lugar en el que había pasado semejante experiencia, fue liberado, lo que a esa altura hacía rato que era un eufemismo. Con una causa más para informar a la sociedad sobre su peligrosidad, “resistencia a la autoridad”. Aterrado, se ocultó en la casa de un conocido y al día siguiente, acompañado por Roberto Cipriano García, coordinador del Comité Contra la Tortura, y Julián Axat, defensor oficial 16 del fuero juvenil, se presentó ante la Justicia para denunciar a los policías de la comisaría 6ª por torturas, apremios y vejaciones. El fiscal que tomó la denuncia, Fernando Cartasegna, modificó la carátula por “severidades”, quitando un par de décadas a las posibles condenas.

Luego de diferencias con la representación del denunciante, pidió excusarse, lo que le fue impedido por sus superiores. Cinco días después, el 4 de enero, un testigo de identidad reservada aportado por la comisaría 6ª denunciaba al joven torturado como participante en el asalto en el que fue baleado un comerciante. Intervino otro fiscal. El 26 de enero fue liberado por ausencia de pruebas, lo que confirmaba que le habían armado una causa. Libertad que implica un nuevo problema: evitar quedar transformado en una prueba baleada durante un tiroteo con la 6ª. Una semana antes del eufemismo libertario, la misma comisaría 6ª intervenía en la “resolución” de otro caso, el de Fabián Esquivel, y desataba la polémica. Sobre los adolescentes.

http://horaciocecchi.wordpress.com

http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-161584-2011-02-02.html

martes, 1 de febrero de 2011

ENTREVISTA A VANESA ORIETA, HERMANA DE LUCIANO ARRUGA, DESAPARECIDO EN DEMOCRACIA - “La causa de Luciano es una lucha simbólica”

Imagen: Daniel Dabove


ENTREVISTA A VANESA ORIETA, HERMANA DE LUCIANO ARRUGA, DESAPARECIDO EN DEMOCRACIA

“La causa de Luciano es una lucha simbólica”

Sostiene que la Justicia ampara a la Bonaerense, que nunca se avanzó un paso. Los testigos están amenazados y no son protegidos por el gobierno bonaerense. El relato de Vanesa a dos años de la desaparición de su hermano.

Por Adriana Meyer

Si Luciano Arruga se transformó en bandera del reclamo contra la represión policial e institucional, su hermana Vanesa Orieta es, sin duda, su abanderada. Dos años pasaron desde que apareció en la redacción de Página/12 con la denuncia desesperada de la desaparición de este joven de 16 años, que había sido visto por última vez moribundo en el destacamento policial de Lomas del Mirador. Vanesa lleva ahora el pelo muy corto y ya no viste el trajecito-uniforme de la empresa en la que trabajaba. Por estas horas su teléfono no para de sonar, protagoniza entrevistas, homenajes y actos varios por Luciano, donde habla del gatillo fácil y del reclutamiento policial de menores para delinquir. Sigue estudiando sociología y espera recibirse, aunque dice sentirse “desencantada y agotada del discurso armado de la universidad”. En diálogo con este diario afirmó que los testigos clave del caso están amenazados y que los policías implicados están libres, sin imputación. Y describió cómo transformó el dolor en acción, la solidaridad que recibe, el trabajo barrial que armaron en la casa donde vivía Arruga para proteger a los pibes de la policía y las permanentes amenazas a su entorno.

–¿Nunca apareció el cuerpo de Luciano? ¿Ni siquiera rastros?

–Hubo peritajes con perros que dieron positivo. Hay dos testigos que lo vieron en la comisaría octava, el día que desaparece, que cuentan cómo fue golpeado toda la noche. Dejó huellas y por eso seguimos el camino de la sospecha que involucra a la policía del destacamento de Lomas del Mirador. No estábamos errados, la Justicia sigue la misma línea, pero aun así no encontró el cuerpo de Lu y continúa como un desaparecido en democracia.

–En el segundo aniversario de su desaparición, el caso de su hermano parece haberse transformado en un símbolo.

–Hay una problemática, un chico de un barrio pobre muere víctima del gatillo fácil, no es algo aislado, un policía loco, una manzana podrida. Nos acercamos a quienes también sufrieron desidia social, política y judicial, lo que nos ubica como grupo social. Somos personas pobres que tenemos que pelearla todos los días, y vamos perdiendo a nuestros familiares de las formas más violentas. Nos unimos desde el dolor para transformar eso en esperanza y seguir luchando. La actividad del 29 (recitales y actos en Lomas del Mirador) fue un espacio donde diferentes expresiones artísticas denunciaron lo mismo que nosotros, con referentes de derechos humanos, de partidos de izquierda, de familiares. Cuando no hay respuesta del poder político o judicial tenés que ganar la calle.

–¿Qué los une?

–Somos víctimas de la represión policial e institucional. Hoy la imagen de Luciano está en muchos lugares de denuncia y de lucha. El caso de Luciano tiene el agravante de que se trata de una desaparición forzada, pero lo que le pasó a mi hermano les pasa a un montón de jóvenes pobres de la villa, discriminados y criminalizados por dónde viven, cómo visten y su color de piel, que terminan siendo víctimas de la violencia policial. Con Luciano la policía perfeccionó su método: mató dentro de una comisaría a un chico de 16 años a los golpes y ocultó su cuerpo. Y la Justicia ampara esto, la causa estuvo paralizada los primeros 45 días, se perdieron pruebas que quizá nos hubieran permitido encontrar su cuerpo.

–¿En la causa no hay ningún resultado?

–No logramos que sean procesados los ocho policías implicados, siguen en funciones y están como testigos en la causa, que aún sigue caratulada como averiguación de paradero. Es grosero lo que ocurre, la Justicia busca apagarte, que no tengas fuerzas. Y esto sólo va a cambiar con la movilización. La sociedad sólo mira y los familiares quedan desamparados, enfermos y tristes peleando contra algo enorme como el aparato judicial.

–¿Así quedó su familia?

–No, encontramos mucho apoyo y gente solidaria, estamos rodeados de amigos y de hermanos. Y para transformar el dolor armamos una actividad en el barrio, en la casa de mi mamá empezamos a dar apoyo escolar, un espacio de contención para que los chicos vayan a pintar, a escuchar música, a aprender algo que les cueste en la escuela. Es en homenaje a Luciano y para el barrio 12 de Octubre, para que no vuelvan a aparecer grupos de policías cooptando pibes para mandarlos a robar, para que la gente empiece a participar, por eso vamos casa por casa para decirles que hay que hacer algo para que lo que le pasó a Luciano no les pase a sus hijos. Los chicos me cargan de otra energía, son muy alegres. Es solidaridad mutua, ellos nos hacen sentir menos tristes y nosotros les entregamos lo que podemos. Mucha gente se acercó conmovida y se desprendió de cosas. Una banda de rock de nuestra zona nos ayudó a transformar la casilla de mi mamá de una casa de material, con el baño que no tenía.

–¿Hubo testigos amenazados?

–Las amenazas son constantes. Una amiga sufrió la más grave, se la llevaron detenida mientras estaba volanteando con info de Luciano. Tocó mi puerta de madrugada, a mediados del año pasado, con un ataque de nervios, las muñecas lastimadas y golpes en el cuerpo. Quisieron obligarla a sacarse la ropa con varios policías alrededor, le pidieron plata para dejarla ir, le ofrecieron seguridad a cambio de estar con uno de ellos. Se denunció, pero es perder el tiempo ver un fiscal. A nosotros nos siguen en forma constante, un día quisieron entrar a casa de mi mamá y mis hermanos estaban sosteniendo la puerta. No entraron pero quieren generar miedo. Pretenden sacarte de tu eje, su odio es que seguimos en pie y denunciando.

–¿Y los testigos clave?

–Eran presos que siguen detenidos, han sufrido amenazas y la están pasando muy mal porque no tienen protección. Si realmente al ministro de Justicia y de Seguridad le interesara el caso los habrían protegido.

–¿Policías habían intentado reclutar a Luciano para cometer delitos?

–Nos contó que un grupo de policías que cometía delitos con jóvenes en el barrio intentó sumarlo diciéndole que iba a poder llevar plata a su casa. Luciano dijo que no y comenzaron a pararlo, le decían “vas a terminar en un zanjón” o “negro de mierda, tenés los días contados”. Lo detuvieron varias veces cuando estaba con su carrito de cartones o con los amigos. Las tres comisarías de la zona tuvieron roces con mi hermano. Ese 31 de enero lo empezamos a buscar y la sospecha surgió de inmediato. Luciano no tenía adicciones ni problemas con la familia. Las primeras palabras de los vecinos fueron “vimos cómo la policía paraba a un chico parecido a tu hermano cerca de la plaza”, a dos cuadras de la casa de mi mamá. Cuando fuimos al destacamento con cara de nada nos dijeron que no estaba ahí.

–¿Cuándo tuvieron la información contraria?

–A los 45 días se acercó una persona del barrio y me dijo que a Luciano lo habían detenido y golpeado, y que esta persona por la que él hablaba lo había visto casi muerto en el destacamento. Recién ahí se empezó a investigar a la policía, pero los implicados nunca estuvieron procesados.

–A veces las víctimas son ensuciadas. Se dijo que Luciano vendía droga para el padre o con él. ¿Quiere responder algo?

–Luciano fue abandonado desde muy chiquito por el padre, que vive en Córdoba y nunca se hizo cargo. Lu ni vendía ni tomaba droga. Pero el que dice eso avala que a un chico se lo haga desaparecer por vender droga en un barrio. Es muy grave.

–¿En estos dos años fueron recibidos por las autoridades?

–Me encantaría que nos reciba la Presidenta, y lo pedimos. Pero antes queremos que nos reciba el gobernador, que nos hizo esperar tres horas y luego nos derivó al ministro (Ricardo) Casal y a (el ex ministro de Seguridad Carlos) Stornelli. Y encima tuvimos que soportar que Stornelli nos gritara porque se sentía muy ofendido de que nosotros dijéramos que la policía manda a robar a los chicos del conurbano, que no iba a soportar esas mentiras. La reunión se tuvo que levantar, le gritó también a uno de nuestros abogados. Casal trató de relajar, pero todo fue patético. No están interesados en resolver esta problemática, los ves pidiendo más policía o bajar la edad de imputabilidad. La gente tiene sus derechos básicos violentados desde que nace, y encima la persigue la policía.

–El caso de Luciano visibilizó el reclutamiento de menores por parte de la policía para delinquir. ¿Hubo algún cambio?

–No, porque hay un profundo temor a meterse con la Bonaerense, nadie quiere tocarla, es una mafia con poder propio. Nos podemos cansar de enumerar delitos en los que participa la policía y todo eso se fue naturalizando. Nos reímos al decir que el gordo de la poli le pide plata al de la pizzería, y eso no es ni liviano ni simpático, así empezó todo. Acá no hay loquitos sueltos que cometen errores, son grupos organizados al servicio del delito, y un poder político que mira para otro lado.

–En lo personal, ¿cómo la cambió todo esto?

–Me aferro menos a las cosas materiales, quiero que la educación llegue adonde no está. Tengo ganas de dar vuelta todo, me siento con mucha fuerza. Estoy acompañada por gente que siente esta misma locura. Antes iba si había una causa justa pero no militaba. Hoy me convoca la causa de mi hermano y la de todos los chicos de los barrios que sufren la violencia de la policía. La causa de Luciano tiene que convertirse en una lucha simbólica.

Luciano con su mamá, Mónica Alegre.


http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-161521-2011-02-01.html

Domingo Fortunato Saladino, desaparecido, torturado y asesinado en 1978

Domingo Fortunato Saladino, desaparecido, torturado y asesinado en 1978
Domingo Fortunato Saladino, desaparecido, torturado y asesinado en 1978 por el Terrorismo de Estado. Todos nosotros exijimos JUSTICIA: yo, tu hijo; tu nietito de 5 años y el resto de la familia. Aparición con vida y castigo a los culpables.

Financiamiento

Esta página y todo el trabajo que aquí (y en todo el conjunto de páginas que administro en nombre de la Fundación Saladino), se realiza se financia por completo con el dinero recibido de parte del Estado Nacional Argentino a fines del año 2011 en concepto de reparación monetaria por el secuestro, desaparición, tortura y asesinato de mi padre, Domingo Fortunato Saladino por parte del Terrorismo de Estado en 1978.

¡¡¡NECESITAMOS DONACIONES URGENTE!!! ¡¡¡AUNQUE SEAN DEPÓSITOS DE A DOS PESOS!!! ¡¡¡YA ESTAMOS TRABAJANDO EN TODO EL MUNDO Y NUESTRA PRESENCIA EN LA RED CONTRIBUYE A QUE INTERNET SEA JUSTA, IGUALITARIA Y QUE RESPONDA A LOS PROPÓSITOS PARA LOS QUE FUE CREADA!!!

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Gustavo Saladino
D.N.I.16.453.320

Hijo de desaparecido y asesinado.
Héroe de la Resistencia Antifascista contra el genocidio cultural del menemismo.
Objetor de conciencia al Servicio Militar Obligatorio hasta su desaparición definitiva lo que me valió verme impedido de ejercer mi derecho cívico al voto entre 1983 y 1995.
Despedido del Estado en 1989 por ser hijo de desaparecido.
Denunciante contra los genocidas ante la CONADEP (Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas) en 1984.
Co-Denunciante contra los genocidas de la Fuerza Aérea Argentina y de otras fuerzas de seguridad en la Causa Penal por delitos de lesa humanidad y genocidio Nº 7.273/06 en el área de la Subzona 16, entre muchas otras Causas.
Denunciante en 2011 ante la Justicia Federal argentina del gobierno norteamericano cómplice de los genocidas civiles y militares que desaparecieron y asesinaron a mi padre en 1978.
El primero en el mundo entero, como activista de derechos humanos, en accionar penalmente contra el oligopolio estadounidense destructor de memoria argentina "Google, Inc.", entre otros hechos, por perseguir y espiar ilegalmente ciudadanos dentro de su plataforma "You Tube".

LA VIOLENCIA EN TU CASA TERMINA CUANDO ENCONTRÁS COMO ESCAPARTE





(...) "Y si estoy cansado de gritarteeeee..." (...)

"Rasguña las piedras"



Algunos sabemos muy bien que pasa, tuvimos diferentes parejas por años, sabemos que está pasando. Que las normas las hagan los que saben que le va a pasar a la mayoría y no de parte de personas con matrimonios arreglados de 40 años de duración.



Nene: la violencia en el hogar es algo mas que un cartel en la interne de color violeta... Ni siquiera la presidenta sabe realmente lo que violencia continua en un hogar decada y media... Ni siquiera un Nobel de la Paz -menos, obvio- o la maxima autoridad que hubiere en Derechos Humanos en la Argentina sabe lo que es eso.

Como nadie sabe lo que es pelear por un hijo desde la condiciones en que yo peleo por el mio... ¿No te das cuenta, verdad? Ni siquiera mi padre podria enseñarme nada a mi, a estas alturas... ¿No te das cuenta?

YA SE QUE EL 137 NO CONTESTA, yo ya publiqué sobre eso, e incluso probé como de varios intentos de comunicarme ninguno dio resultado. A pesar de eso, sería bueno que quienes intentan comunicarse con ese número, graben o archiven todo resultado fallido.


Comision Hermanos de  H.I.J.O.S.

Nueva dirección web de Madres Línea Fundadora

Listado alfabético de apropiadores genocidas civiles, militares y cómplices - período 1976 - 1983

-Letras A - B

-Letras C - D

-Letra F

-Letra G

-Letras H - L

-Letras M - O

-Letras P - R

-Letras S - U

-Letras V - Z

Aproximadamente entre el 14 y el 15% de este listado ya está condenado.

Máximos responsables como Videla (condenado hoy a perpetua en cárcel común efectiva - 2da condena), Bignone o Menéndez (va por la 5ta condena a perpetua consecutiva) terminan sus días en cárcel común.

Actualizando...

Te quiero mucho.



Jésica y yo ya estamos juntos hace muchos meses, en "Google +", en "Pinterest", etc.; mirá: https://plus.google.com/u/0/circles/nuestra-familia-p6f2ef4f389ce4101
Respiramos juntos, roncamos juntos, tomamos "Coca - Cola" juntos, hacemos pis y caca juntos; VOS LA PERDISTE.

¿La ensaimada es lo mismo que el pan danés?

http://3.bp.blogspot.com/_vi8DXsihVLw/SXmP9LlfWEI/AAAAAAAAAjo/o_SS1E9kC0g/s400/ensaimada+003.JPG


http://i345.photobucket.com/albums/p391/therooter/9gaah3.jpg
No entres.


Además advertimos acerca de esta página: NO ENTRES http://www.partidopirata.com.ar/

Compra un pin CHE, no seas botón!

Compra un pin CHE, no seas botón!

Compra un pin CHE, no seas botón!

No es "Compra un pin CHE, no seas botón!"

Es, queridos HIJOS: ¡Comprá un pin Che, no seas botón!

Está todo bien: "Vos me dijiste tal cosa...", acepto eso.

Niñas y niños asesinados y desaparecidos durante el conflicto armado en El Salvador

-http://www.memoriayverdad.org/peques.html

-http://www.fmln.org.sv/

La nota no aparece por ningún lado: pero... lo que pude informame es que en el Archivo Nacional de la Memoria de la República de El Salvador, hallaron que había escondites ocultos en los que encontraron fichas y otros documentos, (como las de la DIPBA), sobre los centenares de miles de víctimas que dejó el conflicto armado en ese país centroamericano.

Sahara Libre - 4 minutos sobre la represión marroquí y la complicidad de la ONU



El Frente Polisario es la organización política que representa los intereses del pueblo saharaui. Es integrante de la Internacional Socialista.

Recapturamos al chacal y genocida Juan Wolk



Querida Hebe: Se me fue la mano con la maza y media pierna del genocida va volando por los aires rumbo a los bosques donde el fauno medra.

-"Recapturaron a Juan Wolk" (comunicado oficial de Abuelas)

La leyenda cuenta esto: Juan Wolk se escapó, hubo una chica (Clara Petrakos), hija de desaparecidos, quien ya había alertado sobre lo peligroso que era. Nosotros en la Fundación decidimos actuar y ofrecer una recompensa propia por su re-captura ¿y qué ocurrió?: LO AGARRARON OTRA VEZ.